Es
uno de los alimentos más utilizados por miles de mujeres para calmar los
nervios. Incluso se ha llegado a afirmar que crea adicción. Efectivamente, el
cacao contiene sustancias de efecto calmante, además del placer que produce su
sabor. Pero ojo: si abusas de él añadirás calorías extra a tu organismo e
incluso puedes producir un efecto excitante. Un par de onzas de chocolate negro
(menos calórico) pueden ayudarte a calmar la ansiedad y proporcionar combustible
a tu cerebro sin aportar apenas calorías.
Lo
mismo nos ocurre con los dulces: aparte del chocolate, es lo que más nos apetece
comer cuando estamos nerviosos. La explicación es que los glúcidos provocan un
aumento de la cantidad de insulina en sangre, lo que permite la secreción de
triptófano, un aminoácido que se transforma en serotonina, que calma la
depresión y la ansiedad. Los azúcares de digestión rápida producen este efecto
casi inmediatamente, por lo que no debe extrañarte que te apetezca comer dulce
cuando estás triste. Una vez más, debes utilizarlos de forma inteligente para no
darle a tu cuerpo grasas y calorías en exceso.
Además de poner en peligro nuestra salud y nuestro sistema nervioso, estar estresados puede hacernos atacar la nevera cuando la ansiedad nos puede. Por ello, hay que convertir la comida en una aliada. Además, hay ciertos alimentos que pueden ayudarnos a mitigar el estrés.
Además de poner en peligro nuestra salud y nuestro sistema nervioso, estar estresados puede hacernos atacar la nevera cuando la ansiedad nos puede. Por ello, hay que convertir la comida en una aliada. Además, hay ciertos alimentos que pueden ayudarnos a mitigar el estrés.
Comer de forma equilibrada es fundamental
para mantener en orden tu cuerpo y tu mente y evitar que el estrés afecte a tu
estómago, tus defensas y tu sistema nervioso. De tus menús depende buena parte
de tu estabilidad física y emocional.




No hay comentarios:
Publicar un comentario